Viajar es recorrer, aprender, visitar, conocer, explorar, descubrir, trasladarse, etc. A la hora de emprender un viaje, si queremos que sea todo un éxito, debemos tener en cuenta ciertas premisas.

A continuación, os vamos a enumerar una serie de indicaciones que, desde el grupo de residencias de ancianos y centros de día La Vostra Llar, consideramos imprescindibles para que las personas mayores disfruten de sus viajes con tranquilidad y seguridad.

  • La elección

Cualquier lugar es una oportunidad para conocer y también para vivir nuevas experiencias. Sí que es cierto que para poder disfrutar de nuestro itinerario, debemos escoger éste en función de nuestros intereses y motivaciones personales, con el fin de iniciar la aventura sin ningún tipo de presión, sensación de desgana y/o sentimiento de obligación o rechazo. De esta manera, aumentará nuestra predisposición para interpretar los hechos que se vayan sucediendo de manera positiva, tendremos más capacidad para alcanzar los retos que se nos presenten y nos enriqueceremos de todas las experiencias vividas en nuestro viaje.

  • Antes de salir…

Antes de iniciar nuestro viaje debemos tener presentes algunas recomendaciones para garantizar nuestro bienestar y seguridad:

  1. Confirmar que todo ha sido contratado adecuadamente (hotel, transporte, excursiones, etc.), vía mail, teléfono…
  2. Preparar la maleta con un vestuario plural (llevar ropa y calzado de invierno y verano, pero sobre todo buscar la comodidad, que en el caso del calzado, es fundamental para no tener problemas de espalda, cadera, etc.).
  3. Consultar al médico de cabecera si el viaje es beneficioso y, por tanto, no comporta riesgo alguno. También solicitarle que nos indique si precisaremos algún tipo de fármaco.
  4. Preparar la medicación pertinente para los días que estaremos fuera, pero hay que tener en cuenta que puede surgir algún tipo de imprevisto. En caso de no tomar ninguna medicación, consultar al médico si nos aconseja llevar algún tipo de analgésico o antiinflamatorio.
  5. Un pequeño botiquín nunca está de más.
  6. Avisar a familiares, tutores, cuidadores, amigos y personas cercanas del lugar de nuestro viaje y del tiempo que estaremos fuera (dejar siempre un teléfono de contacto e informar de nuestra localización).
  7. Llevar la documentación de identificación personal y una fotocopia de ésta en el equipaje.
  8. ¡¡Pero, sobre todo, lo que no se nos puede olvidar preparar antes de viajar es el entusiasmo!!

 

  • Durante el viaje…

Existen diferentes motivos que nos impulsan a viajar, el estudio Los viajeros y sus motivaciones (Araujo y Sevilha, 2017) nos cuenta que los motivos más habituales son: la búsqueda del autoconocimiento y el crecimiento personal, el interés por la diversidad cultural, la búsqueda de nuevas experiencias y la búsqueda de libertad y autenticidad.

Independientemente de la expectativa o del propósito fijado antes del viaje, durante éste tenemos que realizar un trabajo personal y continúo para disfrutar de cada momento y utilizar nuestros cinco sentidos: observar, sentir, saborear, tocar y oler. Reforzar también el crecimiento y mantenimiento de relaciones sociales y afectivas, gratificantes y con vínculos seguros, relacionándonos empáticamente y asertivamente, manteniendo un feedback en las conversaciones, prestando atención a todo lo que se nos presente y haciendo frente a los obstáculos.

De esta manera, durante el viaje nuestro cerebro recibirá la información de que está haciendo lo que quiere, lo que le gusta y lo que tiene que hacer, ya que, siguiendo las indicaciones, seremos capaces de percibir y gestionar adecuadamente los inputs y outputs del exterior que nos proporciona el viaje. Del mismo modo, nuestras emociones y nuestro pensamiento percibirán estímulos sugerentes de experiencias positivas, enriquecedoras y que buscan el cambio.

  • Consejo estrella

La puesta en práctica de las indicaciones anteriores es de utilidad en cualquier aspecto de la vida cotidiana, la inteligencia emocional y todo lo que conlleva es imprescindible para relacionarnos con otros, con nosotros mismos o en el viaje de la vida. Poniendo en práctica y utilizando ésta, conseguiremos tranquilidad, paz y calma con nosotros mismos, además de favorecer la relación con el otro y el cómo uno mismo interpreta y gestiona los estímulos del camino.

BIBLIOGRAFÍA

-Araújo. A i Sevilha. M (2017). Los viajeros y sus motivaciones. Estudios y perspectivas en turismo. Volum. (26). Pp.62-85

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