El huerto terapéutico

En la actualidad existen una serie de terapias no farmacológicas que ayudan a tratar los síntomas de diversas patologías, ya sean enfermedades neurodegenerativas, trastornos del estado del ánimo, del espectro autista, enfermedades psiquiátricas y discapacidades intelectuales. Han mostrado su efectividad mejorando o aliviando la sintomatología producida por las dolencias citadas anteriormente.

Entre estas terapias podemos enmarcar el huerto terapéutico, adaptado a personas con alguna diversidad funcional, mediante mesas de cultivo o bien a través de jardineras colgantes. Según la Asociación Americana de Terapia Hortícola, en el antiguo Egipto los médicos prescribían paseos por el jardín a pacientes con enfermedades mentales. Hoy en día son muchos los centros, ya sean residencias de personas mayores, de educación especial o sanitarios, los que deciden implementar esta terapia en su programación.

Las actividades que se pueden realizar en torno a un huerto terapéutico se sirven de la naturaleza como medio multisensorial para activar los sentidos, con el objetivo de disminuir los niveles de estrés, aumentando el estado de ánimo y el bienestar general de la persona. El olor que desprenden las plantas aromáticas, los frutos con sus diferentes tactos y colores, la textura de la tierra o la brisa del viento ofrecen un conjunto amplio de posibilidades para trabajar y potenciar las diferentes capacidades de las personas, como las habilidades manipulativas y la coordinación viso-manual, necesaria para explorar y manipular objetos, como regaderas, eliminar malas hierbas, sembrar y cavar, entre otras.

Nos permite trabajar conceptos relacionados con el espacio y el tiempo como el huerto en verano, el otoño, etc. Toda esta conjunción de estímulos puede activar en la persona recuerdos de la infancia u otra etapa de su vida, que ayudan a activar la memoria semántica, beneficiando o potenciando el habla en algunos casos de afasia.

Como evidencia empírica, múltiples artículos científicos concluyen que esta terapia promueve cambios significativos y beneficios a nivel físico, psicológico, mental, social, laboral, ocupacional y, en consecuencia, mejora la autonomía y la calidad de vida del adulto mayor.

Nos gustaría llamar la atención sobre una reflexión de Charles A. Lewis: “¿Por qué las flores nos levantan el ánimo y un paseo por el bosque o el parque alivia nuestra tensión? ¿Qué otras influencias positivas puede traer la naturaleza a la humanidad?.

¿Quiere saber más?

Si desea información sobre el grupo La Vostra Llar, rellene el siguiente formulario y daremos respuesta a su consulta a la mayor brevedad posible.

Contacta con nosotros y te informaremos de las ofertas disponibles